La belleza de la simplicidad
La mayoría de las veces nos rompemos la cabeza buscando una idea que realmente sea atractiva y efectiva. Nos hacemos una especie de standares inconcientes de cómo debe ser realizada esta idea para que sobresalga y rompa los esquemas. Nos preocupamos por un buen diseño gráfico, del arte, una buena redacción, que la luz sea la correcta, que la tipografía tenga una razón sicológica de ser, etc.


